Museología, Sin categoría

El “papel” en la historia

I

El papel es un material imprescindible en la actualidad. Siendo muy utilizado por todos para diversos usos, de los cuales algunos de estos se han vuelto imprescindibles para el desarrollo y desenvolvimiento de las personas en sus vidas cotidianas.

Sin el papel careceríamos de cosas tales como libros, periódicos, revistas, cuadernos, envolturas para regalo, papel higiénico, etc.

Pero, cabe preguntarnos en esta oportunidad: ¿qué ha sucedido con aquellos papeles de carta ilustrados y decorados que niñas, adolescentes y adultas solían comprar e intercambiar cual bienes suntuarios? Se trata de un hovi que al parecer ha perdido valor o popularidad en la actualidad. Sólo quedan algunas mujeres que aún conservan sus colecciones, sin encontrar sentido en algunos casos, a mantenerla, pues no confían en el interés que pueda causar en sus hijas. Teniendo en cuenta los avances tecnológicos, las niñas de hoy optan por otros entretenimientos que se alejan del material concreto, formando parte de un universo más bien abstracto, como es el de internet y las P.C.

Este ya antiguo modo de establecer relaciones interpersonales y de fomentar el gusto por lo ilustrativo y lo decorativo, parece haber quedado hoy en el olvido.

Es oportuno entonces, rescatar un poco, tan sólo una porción de aquel espíritu que cultivaba la amistad y el gusto en el empleo del tiempo recreativo de la infancia en  décadas inmediatamente anteriores a la presente.

Datos históricos acerca del Papel y la escritura

El papiro

En Egipto las letras alcanzaron un desarrollo y valor considerable, no sólo en el campo religioso sino también en el científico y literario. El soporte de esa escritura fue la planta de papiro que crecía en el valle del Nilo.

Los antiguos egipcios, gracias a su nivel de cultura y civilización, descubrieron muy pronto los méritos de tal arbusto y lo utilizaron para necesidades cotidianas casi durante cuatro mil años. La utilización más importante del papiro en Egipto fue la de ser soporte de escritura.

La tonalidad más blanca y delgada de los rollos de papiro estaba destinada a la escritura de los libros sagrados y la tonalidad leucosica a los de tipo ordinario. El “libro” egipcio tenia forma de rollo formado generalmente por 20 hojas enrolladas alrededor de una varilla de madera, hueso o marfil.  La escritura se trazaba paralelamente a las fibras horizontales por lo general solo en una de las caras de la hoja, formando columnas estrechas que se numeraban progresivamente, los papiros “opistográficos” estaban impresos en las dos caras. Las columnas se llamaban paginae y también schedae, la primera hoja se conocía como “protocollo“, la ultima por “excatocollo“. El rollo de papiro se conservaba en una especie de recipiente de madera o de arcilla.

La utilización del papiro fue prácticamente universal hasta finales del siglo III, cuando empezó a ser sustituido por el pergamino.

Las tablillas enceradas

En el mundo grecorromano el papiro no fue el único material utilizado como soporte de escritura, se emplearon también las “tablillas enceradas”. Se utilizaban para ejercicios escolares, para cuentas, para comunicaciones epistolares y para borradores de los poetas. Generalmente se unían con cuerdas formando una especie de libro, según él numero se obtenía un díptico, un tríptico, o un políptico. Los documentos dípticos o trípticos, se presentaban con el texto en doble redacción.

En la Edad Media se utilizaron para usos litúrgicos como tapas de evangelios y misales de gran lujo.

El códice

El libro manuscrito se llama “códice”. El rollo o volúmen, que fue la primera forma del libro en la civilización antigua del mundo occidental y en Oriente, entró en competencia con el códice al principio de la era cristiana y posteriormente fue sustituido por este, es decir, el conjunto de cuadernos formados al doblar una o más hojas y cosidos unos a otros. La etimología de la palabra es caudex, tronco de árbol o corteza.

El destino del códice fue más brillante que el del rollo. Son numerosas las interrogantes, refiriéndonos a la técnica con la que los artesanos medievales confeccionaron el libro manuscrito bajo forma de códice con soporte de pergamino.

El pergamino

Según la tradición, se atribuye a la biblioteca del rey de Pérgamo al mérito de haber convertido en uso público la utilización del pergamino como soporte de escritura.

Ya desde los tiempos antiguos se había utilizado el cuero como soporte de escritura, en varios países utilizaron piel de animal, los egipcios, los judíos, los asirios y los persas. Pero solamente alrededor del siglo III a de C., se inició un nuevo tratamiento del cuero, de forma que se adoptase mejor para recibir la escritura, tal innovación sucedió en Pérgamo, por lo tanto el pergamino es un “papel” de piel animal convertida en hojas aplanadas y lisas que permitían su utilización óptima como material de escritura. Para la preparación de pergaminos se utilizaban pieles de animales como la oveja, cabra, cordero y ternera; en Egipto se empleaban pieles de antílope o de gacela para obtener pergaminos de mejor calidad.

Para su utilización los pergaminos se purgaban introduciéndolos durante unos días en cal y mientras era flexible, se afeitaba por las dos partes para eliminar la grasa y quitarle las manchas, después se pulía con piedra pómez para alisarlo y se reducía al tamaño deseado. El pergamino destinado a los códices era más fino y pulido, dado que se utilizaba por los dos lados, mientras que el de los documentos se pulía sólo por un lado.

Los romanos acostumbraron a teñir los pergaminos de amarillo o de rojo, aparentemente porque su blancura se ensuciaba fácilmente. Para los códices de lujo se utilizó el color púrpura, con escritura de oro y plata, el más famoso fue el Codex argenteus, llamado de Ulfila, porque representaba los Evangelios traducidos a lengua gótica por el obispo Ulfila, escritos con letras de plata de forma uncial.

Entre los tintes dados al pergamino en la época humanística ocupó el primer lugar la púrpura, mientras que los casos de pergamino coloreados con azafrán o en negro fueron muy raros o limitados. En la Alta Edad Media sé re utilizaba frecuentemente los pergaminos ya escritos para nuevos códices. Con este fin se borraba la escritura sumergiéndolos en leche y restregándolos con piedra pómez, son los llamados palimpsestos o codices rescripti.

Se borraban igualmente textos profanos y sagrados, ya que a menudo estaban estropeados, mutilados o fuera de uso por su antigüedad. Hubo manuscritos reescritos dos o más veces. Más tarde se consolidó también la costumbre de utilizar el pergamino solamente para las actas de ciertas autoridades, como Papas o altos funcionarios.

El Papel

Tuvo su origen en Oriente; el descubrimiento se le atribuye a China. Según la tradición, el primero en fabricar papel, en el año 105, fue Cai Lun (o Tsai-lun), un eunuco de la corte Han oriental del emperador chino Hedi (o Ho Ti). El material empleado fue probablemente corteza de morera, y el papel se fabricó con un molde de tiras de bambú.

El papel más antiguo conservado se fabricó con trapos alrededor del año 150. Durante 500 años la técnica de cómo fabricar papel estuvo sólo en conocimiento de China.

En el año 610 se introdujo por primera vez en Japón y en el 750 en Asia Central. Posteriormente, por el año 800, apareció en Egipto, iniciándose su fabricación 100 años después.

Los egipcios usaron material vegetal en la fabricación de papiros y piel de cabra y oveja para los pergaminos.

El papiro alcanza entre uno y tres metros de altura. Las hojas son largas y los tallos son blandos y de sección triangular. La parte inferior del tallo es tan gruesa como un brazo humano. La médula del papiro era consumida hervida pero su principal uso fue en la elaboración de un material parecido al papel.

La fabricación era a partir de capas de la médula dispuestas longitudinal y transversalmente. Todo esto se impregnaba de agua, se prensaba y se secaba. Tras el secado el papiro se frotaba contra una pieza de marfil o una concha lisa. El tamaño fluctuaba entre los 12,5×12, 5 centímetros y entre los 22,5×37, 5 centímetros. Cada “papel” se unía a otro formando rollos de entre 6 y 9 metros.

Los egipcios escribían sobre el papiro en columnas de 7,6 cm. de ancho, tamaño de la prosa literaria y en la poesía las columnas eran más anchas.

Los griegos, según algunos antecedentes conocían la técnica egipcia de la fabricación del papiro desde principios del siglo V a.C.

En Europa el papel fue introducido por los árabes, la primera fábrica de papel se estableció en España alrededor de 1150.

El primer ejemplar escrito en papel es una carta árabe que data del año 806 que se conserva en la Biblioteca Universitaria de Leyden. Los musulmanes mejoraron la técnica de producción del papel utilizando materiales como algodón, lino y cáñamo.

Con el pasar los siglos las técnicas se extendieron a otros países europeos. El papel podía ser confeccionado en grandes cantidades y a bajo precio.

Las características de este nuevo material era que a simple vista tenía aspecto algodonoso, tenía menos cuerpo y se desgarraba con facilidad. En comparación al pergamino, el papel es más ligero, suave y de superficie rugosa. En un principio fue utilizado como borrador de cartas, para tomar apuntes, prohibiéndose su empleo en documentos oficiales.

Los cultivos de cáñamo y lino se extendieron por toda Europa. Se perfeccionaron las técnicas del encolado y se mejoraron las máquinas, hitos que significaron la masificación de su uso. Era tan beneficioso que los mercaderes italianos lo dieron a conocer por todas sus rutas hasta que finalmente el pergamino fue reemplazado por el papel.

En el siglo XIII los holandeses inventaron una máquina que entregaba una pasta de mejor calidad, más refinada y en menos tiempo.

A mediados de siglo XV se inventó la imprenta y se conocieron los tipos móviles. Este hito significó el abaratamiento de la impresión de libros y estimuló la fabricación del papel.

El uso del papel aumentó en los siglos XVII y XVIII provocando una escasez de trapos, única materia prima conocida por los impresores europeos. Buscaron múltiples sustitutos pero ninguno alcanzó interés comercial. Simultáneamente, se intentó reducir el costo del papel por medio de una máquina que reemplazara el proceso de moldeado a mano en la fabricación del papel. En 1798 el francés Nicholas Louis Robert inventó una máquina que abarataría los precios, y fue mejorada por los hermanos ingleses Henry y Sealy Fourdrinier en 1803.

De aquí en adelante los futuros mecanismos sólo buscarían la perfección de la maquinaria existente, la utilización de nuevos materiales y la disminución de los tiempos productivos.

La industria papelera siempre ha estado en constante desarrollo y durante el siglo XX alcanzó elevados niveles de producción. Estados Unidos y Canadá son los mayores productores mundiales de papel, pulpa y productos papeleros.

Una particularidad del papel son las filigranas o marcas de fábrica es decir los distintivos del fabricante que aparecen en el papel, tienen forma de letras figuras de animales flores, frutas, arneses y utensilios dibujados con hilo de latón o de plata.

¿De qué está hecho y como está construido el papel?

El papel es un hoja delgada hecha con fibras de celulosa, sobrepuestas y prensadas a modo de fieltro, las fibras empleadas para la fabricación del papel se obtienen directamente de diversas especies de plantas o, indirectamente, de trapos.

La materia prima usada para la fabricación del papel está representada por fibras de celulosa, de longitud variable, contenidas en la madera y en los trapos de algodón, lino y cáñamo, de los que se obtiene mediante procedimientos químicos y mecánicos.

Para hacer el papel, la celulosa es separada en fibras y luego es batida y mezclada en agua. Cuando se escurre el agua, queda una lámina de fibras entretejidas.

El proceso básico de la fabricación de papel implica dos etapas:

1.-  Trocear (desmenuzar) la materia prima en agua para formar una suspensión de fibras individuales.

2.- Formar láminas de fibras entrelazadas extendiendo dicha suspensión sobre una superficie porosa adecuada que pueda filtrar el agua sobrante.

Uso. El papel, se usa principalmente para escribir (a mano y a imprenta) y como material de embalaje.

Tamaño. El papel es producido en forma de pliegos y bobina. El pliego puede ser 22 x 34.

Tipos de papel

La gama de tipos de papel que se fabrica es muy amplia y depende de la utilización a que se destine. Desde el punto de vista puramente técnico se suelen clasificar en: Papeles finos, de pasta de trapos, a la que también se le pueden añadir celulosa; Papeles semifinos, preferentemente a base de celulosa y Papeles ordinarios, en los que prevalece la pasta de madera mecánica.

Estos tipos pueden ir sin encolar, semiencolados y a toda cola. Según los diferentes usos a que se destina, El papel se clasifica en:

  1. Papeles para escribir o de escritorio
  2. Papeles de imprenta
  3. Papeles mecano-técnicos
  4. Papeles para embalar

¿Qué es una carta?

Una carta es un medio de comunicación escrito por un emisor (remitente) enviada a un receptor (destinatario)

Normalmente, el nombre y la dirección del destinatario aparecen en el anverso del sobre. El nombre y la dirección del remitente aparecen en el reverso del mismo (en el caso de sobres manuscritos) o en el anverso (en los sobres preimpresos). Existen cartas sin remitente, en las que no está anotada la dirección de quien envía la carta, bien por olvido o por omisión consciente del remitente.

La carta puede ser un texto distinto para cada ocasión, ya que el mensaje es siempre distinto. En ese sentido, sólo en parte puede considerarse texto plenamente expositivo.

El estilo de la carta debe ser adecuado para el receptor y entendible:

Formal, si se trata de asuntos oficiales, públicos o de negocios;

Coloquial o informal, si se dirige a familia o amigos y se usa un lenguaje coloquial que ambos entiendan; *Familiar, que podría ser un derivado de la anterior, con la única diferencia de que ésta es específicamente para familiares.

Características psicológicas:

  • Posee una actitud cortés y amable.
  • Busca impresionar positivamente al destinatario.
  • Busca una reacción favorable a los intereses del remitente.
  • Hay un receptor y un emisor.

Características formales:

  • Es breve y precisa.
  • Se organiza con claridad, concisión, precisión y exactitud.
  • Busca dar información completa.

Características lingüísticas:

Utiliza frases cortas. Recurre a un vocabulario exacto y cortés. Usa oraciones completas organizadas correctamente. No abrevia las palabras. Utiliza una puntuación adecuada al sentido de lo que se quiere expresar. Usa elementos cohesivos que interrelacionan las oraciones y los párrafos.

Las cartas formales, en particular las cartas comerciales, cuentan con los siguientes elementos:

Encabezado: nombre y dirección del lugar a que se dirige.

Saludo: personal o consolidado en fórmulas establecidas.

Exposición del asunto, con los temas pertinentes.

Despedida: también con fórmulas fijadas por la costumbre.

Firma

La carta también se compone de:

‘Membrete: nombre, dirección, teléfono y ciudad de la empresa que la escribe (remitente).

‘Fecha: ciudad, entidad federativa, día, mes y año en que se expide.

Domicilio: nombre, dirección, ciudad y código postal de la persona a quien se dirige (de• la persona a quien se dirige (destinatario).

Vocativo: expresión de cortesía que une al firmante con el destinatario. • Texto: exposición del asunto que motiva la carta. • Despedida: expresión de cortesía que da término a la carta. • Antefirma: razón social o denominación de la casa. • Firma: nombre completo del remitente y su rúbrica.

Referencias finales: iniciales, mayúsculas y minúsculas respectivamente, de la persona que dicta y de quien tipea la carta.

Otros datos: indicaciones de los anexos que se envían o el nombre de las personas a quienes se remite copia del documento. Estas anotaciones se hacen al calce y antes de las referencias finales.

Oyente: Quien es el que recibe el mensaje.

 

CONCLUSIÓN

Durante parte de la década del ’80 y ’90, transcurrió mi infancia. Uno de mis entretenimientos favoritos era coleccionar papeles de carta, junto a mi hermana, quien siempre atesoraba más cantidad que yo y quien más tarde me heredó su propia colección, la cual sumé a la mía. He seleccionado los diez objetos que aquí presento con la esperanza de que transmitan la belleza de este sano y pintoresco hovi.

Algunos han sido comprados en distintas librerías y otros provienen de intercambios realizados con otras niñas de la familia, la escuela y el barrio. También marcan para mí, un recuerdo imborrable de sacrificio por parte de mi mamá al comprarlos, ya que el poder adquisitivo era bastante bajo por ese entonces. Quizás sea esta una de las razones subyacentes por las cuales he guardado y cuidado por años estos papeles, aunque nunca los exhibiera, ni les diera utilidad. Como un pedazo de infancia que parece que se pierde, aunque en realidad sólo duerme en un rincón.

Por Evangelina Da Fonseca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s